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Producción mediante la fundición a presión de zamak

Producción mediante la fundición a presión de zamak

Cuando hablamos de fundición a presión, nos referimos al proceso de fabricación mediante el cual se da forma a piezas metálicas con formas complejas y distintos tipos de resistencias y tolerancias, inyectando metal fundido a alta presión en un molde. Se trabaja con aleaciones tales como aluminio, magnesio y zinc. A las aleaciones de zinc se les llama zamak, la aleación resultante de zinc, aluminio, magnesio y cobre

Es justo la alta capacidad de producir elementos con un alto grado de precisión lo que diferencia la fundición a presión de la fundición tradicional; y también es una de sus principales ventajas. Además, la fundición a presión con zamak destaca por sus diferentes tipos de acabados que se pueden aplicar y su resistencia al uso continuado

Tipos de fundición a presión

Existen varios tipos de fundición, y los más comunes en la fundición a presión  son la fundición a presión de cámara fría y la fundición a presión de cámara caliente

En el modelo de cámara fría, el horno no es parte de la máquina y se inyecta en horizontal en mínimo tres fases de inyección. Está pensado para aleaciones no férreas de alto punto de fusión, como el aluminio y el latón.

En la fundición a presión en caliente, en cambio, la inyección se realiza en vertical y el horno está integrado. Se trata de un método más rápido que el anterior, ya que el metal está listo para la inyección de forma  inmediata, y es muy válido para la producción a gran escala. En este caso, se utilizan materiales con un punto de fusión más bajo, como lo son las  aleaciones no férreas: zamak (zinc), el plomo o el magnesio.

Cada uno de los dos métodos tiene sus propias ventajas y optar por uno u otro lo determinará principalmente el material. 

Fundamentos de la fundición a presión de zamak

La fundición a presión de zamak es un proceso específico que implica la utilización de zamak y que consta de los siguientes pasos:

  1. Estudio de viabilidad, diseño del molde y elección de la aleación adecuada: en la primera parte del proceso se realiza un estudio de factibilidad para garantizar que la producción será factible y rentable. En Jegan, este trabajo une a ingenieros y al cliente, de forma que todas las necesidades y requerimientos se tengan en cuenta para comenzar la producción con garantías. Tras ello, se diseña el molde, uno de los pasos clave, y se determina la aleación a utilizar. Aunque el zamak es un material muy versátil, seleccionar la aleación adecuada determinará el rendimiento del producto final. 
  2. Inyección a presión: la aleación fundida se inyecta en la cavidad o cavidades del molde a presión. Además, se asegura que la pieza final esté en consonancia con el plano. 
  3. Segundas operaciones: tras la inyección a presión de Jegan se realizan una serie de operaciones secundarias para aumentar la calidad y la funcionalidad de cada componente. En base a las necesidades se realiza el vibrado o el granallado para eliminar las rebabas y mejorar la apariencia. Algunas piezas se someten a operaciones de mecanizado y, si es necesaria una apariencia estética o una protección específica, se aplica un tratamiento superficial específico a la pieza inyectada en zamak.
  4. Tratamientos superficiales: la fundición a presión de zamak permite obtener elementos con acabados superficiales de alta calidad, para lo que se utilizan diferentes tipos de recubrimientos metálicos, como zincados, niquelados o cromados, que además de mejorar la apariencia, aumentan su resistencia a la corrosión y/o mejoran la fijación de la pintura.

Además, durante todas las fases del proceso, se llevan a cabo exhaustivos controles de calidad, que tienen como meta un proceso con cero defectos.

En Jegan, además del proceso de producción propiamente dicho, se añaden dos pasos: el packaging específico para sectores industriales, pensando en lo que más se ajuste a las necesidades del cliente y poniendo especial atención a la reducción de la huella de carbono; y la expedición a mercados internacionales, adaptando el packaging a las necesidades del cliente y del destino.

Fundición a presión de zamak con Jegan: precisión y versatilidad

La fundición de zamak da como resultado lotes altos, de gran repetibilidad y sin variación en las dimensiones. Con un molde se pueden obtener hasta un millón de inyecciones de muy poca variación, por lo que cuenta con una ventaja competitiva para producciones a gran escala, ya que con el mismo molde y energía se obtienen piezas robustas, con complejidad dimensional, que ofrecen soluciones para diversos sectores. Automoción, electrodomésticos o electrónica son solo algunos de ellos. 

En Jegan trabajamos para garantizar soluciones en zamak que se adapten a la tipología, necesidades y pormenores de cada proyecto. Si tienes alguna pregunta o deseas profundizar en el tema, contáctanos y únete a nuestra comunidad en las redes sociales.